Rutas de entrega y vendedores en calle para tu ferretería
Si tu ferretería despacha, la venta no termina cuando se cobra. Termina cuando el material llega. Ese tramo, el pedido saliendo con un vendedor, es donde casi ningún software de ferretería te acompaña. Ahí se pierden horas y la confianza del cliente.
El problema no es que no existan apps de ruta
Existen, y varias son buenas. Handy, PowerSellApp, Trayu y TomaPedidos resuelven rutas y GPS de vendedores. El problema es que son sistemas aparte.
El pedido vive en tu POS y la entrega vive en otra app. Alguien tiene que pasar los datos de un lado al otro, cada mañana. Cuando ese alguien se enferma o se equivoca, la ruta sale con la información de ayer.
Aquí la ruta sale del mismo pedido
En Lulo G no hay que pasar nada de un sistema a otro, porque es un solo sistema. El pedido que se tomó en el mostrador es el que se geolocaliza, y la ruta se calcula sobre ese pedido.
El inventario ya sabe qué salió. La caja ya sabe qué se cobró y qué queda por cobrar. La ruta no es un módulo pegado por fuera. Es la continuación de la venta que ya está registrada.
Ver dónde va la entrega mientras pasa
Ves en el mapa por dónde va cada entrega en el momento en que sucede. No es un reporte al final del día, cuando ya no hay nada que hacer.
Esa diferencia importa cuando un cliente llama preguntando por su material. La respuesta deja de ser "ya salió" y pasa a ser dónde está.
Si algo vuelve, también queda resuelto
Las devoluciones son la parte que casi nadie muestra en una demostración, y la que más desordena el inventario de una ferretería.
Un producto que vuelve tiene que volver al stock, y la plata tiene que cuadrar. Eso está contemplado dentro del mismo flujo del pedido. No es un ajuste manual que alguien hace después.
Tu cliente se entera sin que nadie lo llame
Cada vez que cambia el estado de un pedido, tu cliente recibe una notificación automática por WhatsApp. Confirmado, en preparación, en camino.
Es un aviso de seguimiento, no un canal de chat ni de venta. Lo aclaramos porque hay herramientas que prometen lo otro, y conviene saber qué estás comprando.
Lo que se pierde hoy, con números que ya conoces
Haz la cuenta con lo tuyo. Un pedido que sale con la dirección mal anotada vuelve al depósito. Es un viaje pagado dos veces y un cliente que ya no confía en la fecha que le diste.
Un vendedor que arranca la ruta sin saber el orden termina cruzando la ciudad dos veces. Eso no aparece en ningún reporte. Aparece en la gasolina y en las entregas que no alcanzaron a salir hoy.
El material que salió y no volvió a entrar al sistema aparece meses después, cuando el inventario no cuadra y nadie recuerda de qué pedido era.
La ruta y la caja son el mismo negocio
Cuando el vendedor cobra en la calle, esa plata tiene que llegar a la caja del mismo día. Si la ruta vive afuera del sistema, ese cierre se hace a mano y con papeles.
Aquí lo que se cobró en ruta entra donde entra todo lo demás. El cierre no depende de que alguien transcriba papeles al final del día.
Qué necesitas para que esto te sirva
Con total honestidad: si tu ferretería vende solo en mostrador y no despacha, esta parte no te va a cambiar la vida. Lo que te va a servir es el inventario, el precio mayorista automático y la caja.
Esto rinde cuando hay vendedores en calle, entregas a obra o clientes que piden por teléfono y esperan el material. Ahí se nota todos los días la diferencia entre tener la ruta dentro del sistema y tenerla al lado.
Preguntas frecuentes
- ¿Necesito instalar otra app además del sistema?
- No. La ruta se calcula sobre el mismo pedido que ya está en Lulo G. No hay que pasar datos entre un POS y una app de rutas aparte.
- ¿Puedo ver dónde va mi vendedor ahora mismo?
- Sí. Lulo G geolocaliza cada pedido y ves en el mapa por dónde va cada entrega mientras sucede, no al cierre del día.
- ¿Qué pasa si el cliente devuelve material?
- La devolución queda resuelta dentro del mismo flujo del pedido. El producto vuelve al stock y la plata cuadra, sin un ajuste manual aparte.
- ¿El cliente se entera del estado de su pedido?
- Sí, por WhatsApp y de forma automática, cada vez que el estado cambia. Es una notificación de seguimiento, no un canal de venta ni de chat.
Cuéntanos cómo despachas hoy y te mostramos cómo se ve la ruta dentro del sistema.